Reglas para Romper Posted on November 28, 2025November 28, 2025 By Alejandro Riano Esto no le gustará a mis amigos médicos y enfermeras 🫣. Desde hace varios años vengo analizando mi cuerpo y viendo lo que les pasa a otros. Todos tenemos cuerpos diferentes. Internamente tenemos un laboratorio químico que nuestros órganos producen dependiendo de lo que pensemos, sintamos o de lo que nos digan que sufrimos. ¿No les ha pasado que se hacen una prueba de sangre y les sale un listado estadístico de componentes que tenemos, que ni sabíamos que teníamos? Para estar “saludables” debemos estar en los rangos determinados por los expertos del laboratorio. Digamos que debemos tener un 90-60-90 para clasificar en ese reinado saludable. Pero creo que debemos cambiar ese pensamiento. No todos somos iguales. A veces tenemos arriba el azúcar, los triglicéridos, el colesterol, etc., y no nos hemos comido un chicharrón 🤷🏻♂️. Hace como 10 años, mi doctora me mandó a hacer un test. Por la cara de la doctora, parecía que me había ganado el mundial de fútbol, porque no podía creer los números que leía. Tenía como 480 en la escala, y me había pasado por bastante esos números establecidos. —“¿Siente mareos? ¿Respira bien? ¿Se cansa?”— me disparaba preguntas la doctora, pero yo me sentía excelente. —“Alejandro, voy a tener que internarlo si no baja esos números”… Y yo: —“¿Qué? 😳 ¿Y eso por qué?”— le respondí. —“Sus números están muy altos”— me dijo. Con la charla y después de esculcarme por todos lados, se dio cuenta de que estaba bien. Y sucede que genéticamente existimos personas que podemos lidiar con esos números. El cuerpo se adapta a ciertos cambios. Mi papá es igual 🤷🏻♂️. Pero a él sí le dieron pastillas para bajarle los “triglis”… Yo lo manejé accidentalmente diferente. En la siguiente semana empecé a trabajar en UPS y quedamos con la doctora en que en un mes debía visitarla. Con mi nuevo trabajo no me quedaba mucho tiempo, pero la “salud es primero”. Llegó la fecha y después de la prueba de sangre me senté a esperar a la doctora. Llegó la doctora y, como si me hubiera ganado el Powerball, me miró así 😳: —“¿Pero cómo lo hizo?”— me preguntó. —“¿Hice qué?”—. No podía entender lo que estaba viendo en su pantalla 🤷🏻♂️. Pues sucede que de 400 en un mes lo bajé a 90 y sin tomar nada. De tanto caminar en mi nuevo trabajo, bajé los números 🤷🏻♂️. Basado en que todos los seres humanos somos diferentes, las tablas de medición de los hospitales y laboratorios deberían cambiar según el historial genético. Los médicos tienen una tablita de lo estándar, pero no encaja porque somos diferentes. Cada uno ha logrado que su cuerpo se adapte a ciertos “males” que no afectan igual, porque existimos “raros” que no nos vemos afectados por los números de la tabla, y nos quieren meter “en cintura” como si fuéramos del mismo molde. Para mí, gastar la energía de los alimentos que consumo es la clave para mantener una buena salud. Esperemos a ver qué opinan ☺️ Saluditos, #AlejandroRiano PD: En un mundo de redes sociales, poder escribir y tener lectores que leen mis posts es un privilegio del que cualquier escritor se enorgullece. A muchos no los conozco, pero me lo hacen saber cuando me los encuentro. Share this: Click to share on Facebook (Opens in new window) Facebook Click to share on X (Opens in new window) X Click to share on Bluesky (Opens in new window) Bluesky Click to share on WhatsApp (Opens in new window) WhatsApp Click to share on Threads (Opens in new window) Threads Click to print (Opens in new window) Print Click to email a link to a friend (Opens in new window) Email Temas abiertos